Mar y Montaña desde un mismo balcón: La dualidad del Marriott Piantini
Lujo inclusivo y vistas panorámicas definen la nueva estancia excepcional en la capital
Visitar Santo Domingo suele implicar una decisión: ¿vistas al mar o la conveniencia del centro? El Santo Domingo Marriott Hotel Piantini ha eliminado esa disyuntiva. Gracias a su ubicación estratégica y altura, los huéspedes pueden disfrutar de una panorámica esplendorosa que abarca desde el azul del Caribe hasta el perfil verde de las montañas que rodean la capital.
Este hotel de diseño elevado no solo destaca por su estética. La inclusión es un pilar real, no solo un discurso. Un detalle que marca la diferencia es el área de piscina, equipada con sillas elevadoras para que personas con discapacidad física motora puedan disfrutar del agua con total seguridad. “Para nosotros es muy importante la inclusión; el turismo debe ser para todos”, afirma Awilda Pacheco, gerente de ventas corporativas.
Para el turista local que busca un “staycation”, el hotel ofrece paquetes que permiten disfrutar de las instalaciones y el confort de sus suites sin complicaciones. Con servicios que van desde el bar en el lado Aloft —perfecto para cócteles y música en vivo— hasta el lujo del In Room Dining en el lado Marriott, la experiencia se adapta a cualquier estado de ánimo. Es, en esencia, un destino dentro de un destino, donde el servicio personalizado dominicano es el hilo conductor de una estancia excepcional.