Por Carmen Luz Beato | EstoEsNoticia.com
Santo Domingo.– Hay conciertos que se escuchan y otros que se sienten. El de Sin Bandera la noche del sábado en el Estadio de Softball del Centro Olímpico fue de los segundos.
“¡Klk!”, fue la particular manera en que el dúo saludó al público dominicano al encontrarse nuevamente con sus miles de seguidores, y desde ese instante quedó claro que la noche sería mucho más que una sucesión de canciones.
Leonel García y Noel Schajris permanecieron aproximadamente tres horas sobre el escenario, construyendo un recorrido por esas canciones que, para muchos, no son simplemente éxitos musicales, sino recuerdos con nombre, rostro y fecha.
Y así comenzó el viaje.
“De viaje”, “Y más te amo”, “Tócame”, “Pero no”, “Suelta mi mano”, “Dime que sí” y “ABC” fueron llevando al público de una emoción a otra, mientras las voces de los asistentes se convertían en un tercer integrante del espectáculo.
La historia continuó con “Amor real”, “Ahora sé”, “Y llegaste tú” y “A ti”, hasta llegar a otros de los temas más esperados de la noche: “Nunca”, “Qué culpa tiene ella”, “Si tú no estás aquí” y “Ves”.
Pero si algo caracteriza a Sin Bandera es su capacidad para convertir una canción en una experiencia personal. Eso ocurrió una vez más con “Sirena”, “Kilómetros”, “Qué lloro”, “Mientes tan bien”, “En esta no” y “Que me alcance la vida”, temas que el público cantó con la familiaridad de quien vuelve a encontrarse con una vieja historia.
Cuando una canción se convierte en una propuesta
En una noche dedicada al amor, la música terminó sirviendo también como escenario para escribir una historia nueva.
En medio del concierto se produjo una propuesta de matrimonio, uno de esos momentos que difícilmente pueden planificarse en un espectáculo y que terminan convirtiéndose en parte de la memoria colectiva de quienes estuvieron allí.
Mientras Sin Bandera ponía banda sonora a las emociones de miles de personas, una pareja vivía su propio momento especial frente a un público que compartió la sorpresa y la emoción.
El público pidió más
El recorrido musical llegó a su tramo final con “Te vi venir” y “Entra en mi vida”, dejando al público completamente entregado.
Pero había un problema: tres horas parecían no haber sido suficientes.
Al concluir la presentación, los asistentes respondieron con una petición que resumía el sentimiento de la noche: “¡Otra, otra!”
No querían que terminara.
La reacción de los fanáticos fue quizá el mejor indicador de una presentación que logró su propósito: reunir a distintas generaciones alrededor de canciones que han acompañado enamoramientos, rupturas, reconciliaciones y recuerdos.
El “Escenas Tour”, producido en República Dominicana por César Suárez Jr., permitió además presentar una nueva etapa de Sin Bandera, luego del lanzamiento de su álbum Escenas, pero sin dejar atrás el repertorio que convirtió al dúo en uno de los nombres fundamentales de la música romántica en español.
Porque anoche, en Santo Domingo, no se trataba solamente de recordar.
Se trataba de volver a sentir.
Y cuando las luces comenzaron a apagarse y Sin Bandera abandonó el escenario, quedó flotando entre miles de voces la sensación de que la historia todavía no había terminado.
“¡Otra, otra!”
Eso fue lo que pidió el público. Y quizás esa sea la mejor crónica de una noche que, para muchos, pasó demasiado rápido.