“La Gran Oportunidad”: el documental que convoca a pensar la República Dominicana desde sus propias voces
Santo Domingo. Desde el lenguaje del cine documental, RD Positiva irrumpe en el debate público con una obra que apuesta menos por las respuestas cerradas y más por las preguntas necesarias.
“La gran oportunidad”, que se estrenará el próximo domingo en el Teatro Nacional Eduardo Brito, a las 8:30 de la noche, se presenta como un ejercicio audiovisual de memoria, análisis y proyección colectiva que invita a repensar el rumbo de la sociedad dominicana desde múltiples miradas.
Con una duración aproximada de una hora, el documental, de Luis E. Molina, producido y dirigido por Jasen Blanco, articula testimonios, reflexiones y experiencias personales para construir un retrato coral del país.
A lo largo de la obra, se alternan miradas críticas y análisis profundos sobre las transformaciones sociales que atraviesa la República Dominicana, generando un espacio de conciencia, diálogo y compromiso ciudadano, más allá del simple registro testimonial.
La producción reúne a 25 voces influyentes de distintos ámbitos del pensamiento, la cultura, la comunicación y la vida pública, entre ellos Iván Gatón, Edis Sánchez, Freddy Ginebra, Kim Sánchez, Marivell Contreras, José Mármol, Yvonne Núñez, Melvin Peña, Miralba Ruiz, Marien Capitán, Alfonso Quiñones, Vicente Vargas, Soraya Lara, Aquiles Correa, Denisse Espaillat, Ricardo Nieves, Cornelia Margarita, Noel Giraldi, José Cuello, Daniel Pou, Jesús Moreno, Mite Nishio, Ángel Rosario, Eduardo Valcárcel y Pito Mota.
Cada uno de los participantes aporta una visión particular sobre el papel que puede —y debe— asumir la ciudadanía en la construcción de una nación más justa, consciente y solidaria.
El documental evita el discurso unidireccional y se apoya en la diversidad de perspectivas como su principal fortaleza narrativa, proponiendo una reflexión abierta sobre identidad, responsabilidad social y futuro compartido.
La proyección especial de “La gran oportunidad” contará con un cóctel posterior en las áreas exteriores del Teatro Nacional Eduardo Brito, concebido como un espacio para el intercambio de ideas, la conexión entre los asistentes y la celebración del compromiso colectivo con un mejor porvenir para el país.
Más que una exhibición cinematográfica, el evento se plantea como una extensión natural del espíritu del documental: conversar, cuestionar y pensar juntos el país que somos y el que aspiramos a ser.