Por: María Estela de León Veloz
Los operativos móviles de cedulación son una iniciativa de la Junta Central Electoral, con sentido de compromiso social e institucional. Esta propuesta le pone al proceso de cedulación un sentido humano. Con la misma se fortalece la institucionalidad al incorpora r una perspectiva desde lo social a los servicios públicos.
Esta acción, inició como un en sayo, en Bohechío, municipio de San Juan. En principio fue pensado, para aprovechar la llegada de los lugareños y visitantes en ocasión de sus fiestas patronales, para un mayor alcance del proceso, el cual cumplió la expectativa esperada por la institución, permitiendo sobre la base de la observación incorporar mejoras que se han traducido en beneficios para la población.
En la actualidad, los operativos se están realizando a nivel nacional, considerando las celebraciones de eventos que reúnen multitudes, referenciando localidades que están en condiciones vulnerables y distantes de los centros de cedulación. Primera vez que en una renovación del documento se ha considerado la perspectiva de inclusión y reconociendo la dignidad de las personas. La JCE ha tomado todos los aprestos para que quienes estén habilitados, renueven su cédula de identidad y electoral.
La democracia igual que la identidad es un constructo que invita a todos y todas a ser parte de la historia. Desde el 1993, cuando se sustituyó la cédula del librito o vieja, por un documento moderno, unificado o refundido en uno, han trascurrido 33 años.
La Cédula de Identidad y Electoral, es el documento obligatorio para ejercer el derecho al voto en la República Dominicana, es la que consigna toda la historia familiar de las personas, desde el nacimiento hasta su deceso, transfiriendo las generales y derechos a generaciones futuras. Por ello la importancia de contar con una cédula que proteja la identidad y la información de las personas.
Disponer de una cédula segura, confiable y actualizada es también una forma de proteger la identidad de cada dominicano y dominicana. Las instituciones públicas ya no pueden ser concebidas únicamente como estructuras rígidas, distantes y centralizadas, levantadas sobre bases materiales y procedimientos que obligan al ciudadano a desplazarse hasta ellas.
Las entidades públicas están llamadas a ser más cercanas, accesibles y amigables, capace s de comprender que el servicio debe desplazarse también hacia la ciudadanía. Una institución con sentido humano debe tener la capacidad de superar las paredes de las oficinas, desplazarse hacia lugares distantes y llegar hasta las personas sin importar dónde se encuentren, cuál sea su condición social o económica o el núcleo comunitario al que pertenezcan. Tal como lo está haciendo la JCE.
Esto supone, además, reconocer que no todas las personas enfrentan las mismas circunstancias y que, por tanto, algunas comunidades y colectivos requieren una atención diferenciada, especialmente aquellos que viven en condiciones de vulnerabilidad, exclusión social, limitaciones económicas o dificultades físicas y geográficas.
Incorporar una mirada humana a los servicios es reconocer a las personas en el estado más sublime del ser social: en su dignidad. La cual no puede ser entendida como una concesión de las instituciones, sino como un principio fundamental sobre el cual se sustenta nuestro Estado de derecho, consagrado en la Constitución dominicana y reafirmado en los compromisos internacionales asumidos por el país mediante la adhesión y ratificación de diversos instrumentos de derechos humanos.
Los operativos móviles de cedulación representan, en consecuencia, algo más que una estrategia para acercar un servicio a la población. Son una manifestación concreta de una institucionalidad que sale al encuentro de la gente, que reconoce las desigualdades existentes y procura reducir las barreras que dificultan el ejercicio de los derechos.
Por eso, cuando la Junta Central Electoral lleva sus unidades móviles a comunidades apartadas, barrios, municipios o lugares donde se concentra la población, no solamente está renovando documentos, está fortaleciendo la identidad, facilitando el ejercicio de derechos y contribuyendo, desde el servicio público, a una democracia más cercana, inclusiva y humana.