Tokischa desnuda su alma para mostrar la esencia de su ser
La controversial artista deja salir lo mejor que lleva por dentro
Carmen Luz Beato
Entre la rebeldía, la vulnerabilidad y una autenticidad que desafía cualquier molde, la artista urbana Tokischa abrió las puertas de su mundo interior en una conversación exclusiva , donde habló sin filtros sobre su carrera, sus heridas, su espiritualidad, sus críticas y la mujer que existe detrás del personaje que ha estremecido la música latina.
Acostumbrada a romper esquemas, Tokischa asegura que crear sin miedo es consecuencia natural de ser fiel a sí misma. “Me importa mucho hacer lo que siento y complacerme a mí misma con el resultado de lo que me dice mi intuición”, expresó la artista, convencida de que la autenticidad ha sido el motor de toda su trayectoria.
A diez años de haber iniciado en la música, reconoce que vive una de las etapas más importantes de su evolución artística y personal. Su más reciente álbum —que define como el proyecto más íntimo de su carrera— representa para ella una desnudez distinta: no la física que tantas veces ha generado controversia, sino una desnudez emocional.
“Quise expresar otro tipo de desnudez, más del alma, más de los sentimientos y las emociones”, confesó. “Antes quizás me expresaba más desde la rebeldía o desde el impacto visual, pero ahora estoy mostrando vulnerabilidad y partes de mí que antes no enseñaba”.
La intérprete de temas provocadores y transgresores asegura que el mayor momento decisivo de su carrera no fue un premio ni una canción viral, sino el instante en que decidió comprometerse completamente con el arte. “Poner toda tu energía, tu tiempo y hasta tus pensamientos en esto… esa es la verdadera decisión que cambia una vida”, afirmó.
Entre críticas y admiración
Convertida en una figura que despierta tanto rechazo como admiración, Tokischa ve las críticas como parte inevitable del fenómeno que representa.
“La crítica destruye el mensaje y lo convierte en otra cosa, pero al mismo tiempo atrae más gente”, explicó. “En un mundo perfecto sería entendida y celebrada, pero no vivimos en un mundo perfecto”.
Para la artista, la sociedad sigue juzgando con mayor dureza a quienes desafían lo establecido, especialmente a las mujeres. Considera que muchas veces la llamada “moral” termina siendo utilizada como una herramienta para dividir y excluir.
“La sociedad ha creado categorías para medir y señalar a cada persona según quién es”, reflexionó. “Ya no se trata realmente de distinguir entre el bien y el mal, sino de estatus, de poder y de lo que ciertos grupos consideran aceptable”.
“Tokischa es una sola”
Lejos de separar a la figura pública de la mujer real, la cantante asegura que ambas son exactamente la misma persona.
“La que canta, la que baila, la que hizo OnlyFans para invertir en su carrera, la que estuvo en relaciones tóxicas y la que fue adicta… soy yo”, expresó con firmeza.
Aunque reconoce que existen diferentes estados emocionales dependiendo del contexto, insiste en que jamás ha sentido la necesidad de crear un personaje distinto para sobrevivir en la industria.
“Si suelto a Tokischa, ¿con qué me quedo?”, cuestionó. “Soy la misma niña que creció en el barrio”.
Esa conexión con sus raíces y con cada una de sus experiencias personales fue precisamente lo que dio origen a este nuevo disco, inspirado en una etapa de profundas heridas y aprendizajes.
La Tokischa desconocida
Detrás de la imagen irreverente y desafiante, existe una mujer que se define como maternal, protectora, leal y profundamente sensible.
Cuenta que disfruta cuidar a sus seres queridos cuando se enferman, leer, regalar libros y compartir tiempo con sus amistades reales. También revela que una de las enseñanzas más importantes de su madre fue el hábito de estudiar y aprender constantemente.
“Me gusta mucho ayudar”, dijo. “Por eso quiero enfocarme en hacer crecer mi fundación”.
Actualmente colabora con organizaciones como Jompéame y ha realizado donaciones a Hogar CREA, motivada por su propia experiencia con las adicciones. Además, anunció su interés de apoyar iniciativas educativas impulsadas por la fundación Rayos de Luz.
Dios, la espiritualidad y la paz
Uno de los momentos más íntimos de la entrevista llegó cuando habló de su relación con Dios, tema que asegura ha sido malinterpretado por muchos debido a las controversias que han rodeado su carrera.
“Dios para mí es todo. Dios creó todo y Dios me creó como soy”, expresó.
Tokischa afirma que encuentra a Dios en la naturaleza, en la meditación, en la oración y hasta en las conversaciones consigo misma.
“Tengo una relación muy íntima con Dios. Por eso vivo una vida tranquila y plena”, sostuvo.
La herida que aún permanece
Aunque asegura sentirse orgullosa de quien es y no cambiaría nada de sí misma, reconoce que aún carga una herida emocional relacionada con su padre.
“Lo amo y siempre trato de volver a tener una relación con él, pero siempre me decepciona”, confesó. “Es una herida que sana y vuelve a abrirse”.
A pesar del dolor, asegura que no guarda rencor y que ha aprendido a comprender las conductas de su padre desde la historia y las experiencias que él también tuvo que vivir.
“Siempre seré la nena rebelde”
Al hablar del futuro, Tokischa dice que aún le quedan muchos sueños por conquistar: crecer como performer, desarrollar líneas de ropa, expandirse en la moda y, eventualmente, convertirse en madre.
Sin embargo, hay algo que desea conservar intacto con el paso de los años: su esencia.
“Quiero que me recuerden como la nena rebelde”, afirmó. “Como alguien que vino al mundo siendo auténtica, alborotó una generación y entregó su vida al arte”.
Y aunque la polémica siga acompañando su nombre, detrás de la irreverencia, la provocación y el escándalo mediático, Tokischa asegura que solo existe una mujer decidida a vivir sin máscaras, abrazando cada una de sus luces y sombras.