Es tiempo de enterrar en la tumba de la materialidad todo pensamiento limitativo que nos impida expresar la verdad de nuestro ser. El mundo no puede continuar por el camino que ha tomado como consecuencia del accionar de sus pobladores, olvidando que somos fundamentalmente seres espirituales.
Esta obra en la que escogimos actuar llamada vida, tiene que concluir al bajar el telón dejando un mundo que funcione para todos.
¿Cuántas Cuaresmas más dejaremos pasar sin iniciar nuestro trabajo hacia una verdadera resurrección? Que hoy sea el momento para iniciar una vida en Cristo Jesús. Dios les bendice abundantemente.